
Hola a todos!!!! Los invito a que vayan a leer y opinar en mi nueva columna del kiosko!!!
Un abraxo y que tengan una linda semana.
Born to be inquisitive, highly critical and free. There's no better thing in life than to be really free. It's my way or the highway... if you don't like it, the door is wide open, either for you to enter or to leave...

Uno como ser humano, va por la vida estableciendo relaciones de todo tipo y propósito, siendo las más importantes las que tienen que ver con los afectos personales, con aquellas relaciones que aceptamos voluntariamente y que nos cambian la vida para siempre. especialmente entre dos mujeres, más cuando una de ellas decide convertirse en la “nuera” de la otra… (“nuera” lo que yo quería para mi hijo). De verdad que es difícil ya que ambas comparten el afecto y el corazón de una misma persona: El hijo.
En este caso, dado mi carácter poco convencional, la relación con la mamá siempre fue complicada pero muy cordial. Curiosamente, mejoró notablemente al momento de separarme. No se por qué ocurrió esto. Al parecer la distancia y el tiempo, junto a otros factores que no alcanzo a imaginar, hicieron que ella comenzara a entablar una relación un poco más relajada conmigo y hasta terminara respetando y valorando un poco más mi estilo de vida, más que cuando era simplemente la nuera, incluso. Al cabo de algunos años, surgió un cariño bastante sincero entre nosotras dos y supo ganarse un espacio en el lugar de mis afectos. Incluso a pesar que siempre fue buena para malcriar, y mis hijos que se hacían cómplices de eso, manipulaban a su antojo los suaves intentos de disciplina que ella se esforzaba por imponer, sin éxito, por cierto. Los nietos siempre se las ingeniaron para salirse con la de ellos al final!.
Cuando mis hijos y yo fuimos a verla, me impresionaron fuertemente dos cosas: La fortaleza que transmitía, aun recostada en la cama y la tristeza profunda que reinaba en los rostros de la familia que esperaba pacientemente por los pasillos del hospital. Ahí me percaté del real rol de “la abuelita Maria”, como la llamaban todos, cariñosamente: Estaba cayendo, sin duda alguna, el palo mayor de la familia, la piedra angular. Ella era la fortaleza y el núcleo de la familia y al partir tan tempranamente, estaba dejando a hijos, nietos y hermanos sumidos en la más profunda de las tristezas.
Ya lo he dicho otras veces, nunca se muy bien qué decir en esos momentos, salvo hacer sentir a las personas que pueden contar conmigo y que estoy allí en las buenas y en las malas. Mis hijos de hecho, han heredado la misma cualidad y esa noche de domingo nos movimos como un bloque sólido de amor, repartiendo consuelo y apoyo a la familia lo que más pudimos.
Hoy estoy triste pero satisfecha, ya que algún tiempo atrás fui a verla a la casa con el genuino ánimo de darle cariño y apoyo, casi presintiendo que el momento del final estaba cerca. No hubo necesidad de decir mucho. Bastó un beso en la frente, muchas caricias y una conversación banal, esperando secretamente su pronta recuperación, así como si estuviese convaleciente de un largo resfrío… Sin embargo, ambas sabíamos muy en lo profundo de nuestros latientes y apasionados corazones, que sería la última vez que estaríamos juntas, así de tranquilas, y supimos aprovechar ese momento. Al fin y al cabo, la vida está hecha de eso, de momentos preciosos, dolorosos, amorosos, tiernos, tensos, distendidos, placenteros, amargos… la lista puede ser y es larga, sin duda. Ahora no me arrepiento de haberle hecho caso al susurro del espíritu, que me permitió ir y cerrar un ciclo pendiente con ella en forma oportuna y cálida. Lo importante es el cariño, eso es lo que queda al final de cuentas… especialmente para los que nos quedamos anclados, acá en la tierra.
Y así como siempre le digo a mis hijos, y quizás se convierta en uno de los epitafios de mi tumba dentro de una larga lista de etecés: El Amor Prevalece … Si, hijitos lindos, y familia toda, no se olviden que al final, el amor siempre se impondrá por sobre todas las cosas y brillará con la fuerza de una verdad incontenible. El amor prevalecerá aún por sobre la muerte.
Y a usted, mi querida Sra. María, le deseo un buen viaje y solo le digo hasta pronto… hasta que nos volvamos a ver!!
Al parecer este tema está de moda. Así pasa con los temas medio esotéricos, cóSmicos (no cómicos) o como quieras llamarle a estos tópicos que son de línea poco convencional.
Hoy leía a mi amiga Rocio con su post de los deseos... y yo le comentaba que eso que ella quiere se logra al hacer “vibrar el cosmos” con nuestras propias proyecciones. En definitiva, si deseamos algo profundamente, con la guata (from the guts, en inglés) podemos eventualmente enviar esas vibraciones al universo para que alguien reciba esas ondas y las conteste, o en el mejor de los casos, obedezca a ese llamado y aparezca en nuestras vidas.
Asi pasa, por ejemplo, cuando hemos cerrado ciclos vitales intensos y dolorosos. Si sentimos con la guata que ya es tiempo de decir “basta”!! y partir a otra cosa mariposa, el universo contestará a nuestro deseo de acuerdo a la música que escuche de nosotros. Al vibrar, despedimos ondas que surcan el espacio, topándo a otras ondas, mutando, cambiando y fortaleciéndose, avanzando lenta pero decididamente hacia el objeto de nuestro deseo, con tal fuerza que seremos capaces de traerlo a nuestras vidas.
Cuántas veces nos hemos sorprendido con personas que aparecen en nuestra vida en el momento justo? Cuántas veces un amigo ha llamado “justo en el momento preciso” o cuántas veces nos topamos en la calle con esa persona que justo habíamos recordado unos minutos atrás... En fin, ejemplos como esos hay cientos!! Por lo que no me pueden decir que esto no es cierto.
Lo que más me gusta de lo que digo, es pensar que si algún día decido convertirme en un instrumento y ponerme a vibrar, atraeré a mi vida a la persona indicada y precisa para el momento que estoy viviendo... pero la trampa es: quiero eso o no??? estoy dispuesta a pagar el precio???
Los invito a leer y comentar mi columna del Kiosko donde mi "Boss"... Yeap! Ya se me salió la pequeña feminista que llevo dentro... jejejjeje...
... que me dejen esperando.
... que no cumplan con lo que dicen.
... que me creen falsas expectativas sin pedirlas ni quererlas.
... que piensen que soy tonta o que nací ayer.
... que me cuenteen barato.
... que no me digan la verdad, cuando es lo único que espero oir.
... que me hagan pensar una cosa y darme cuenta que no es tal.
... que me manipulen.
... dejar botados otros compromisos por las puras.
... quedarme un dia en la oficina hasta tarde teniendo otras cosas más entretes que hacer.
... partir mal la semana... y seguir peor.
... perder el tiempo y que me hagan perder el tiempo.
... desilusionarme.
... dejar de creer en la gente.
... darme cuenta que al final es más de lo mismo...
.... que no me valoren.
.... QUE ME DEJEN ESPERANDO...
Y si a alguien no le gusta que le pasen la boleta, no compre en esta tienda!!!
(Uf!!! Si, estoy muy enojada! Pero espero que durmiendo se me pase!! Valooooorrrr!!!)
Era una noche fría de otoño, había un apagón general en la ciudad y un auto corría raudo por la calle Salvador rumbo a la maternidad. Era una urgencia, que aunque no grave, debía ser atendida rápidamente. Una joven era acompañada por su hermana a través de los frios pasillos de la maternidad en medio de la noche para “dar a luz a oscuras”, eso bastante literal... El cuerpo de la joven temblaba de frio y de nervios, tanto que el doctor que la atendió dijo: “Pobrecita!!! Y tan joven!! Preparen todo para una cesarea de urgencia. Rápido!... Ah! Y traigan las luces de emergencia. Relájate lolita, ya pronto podrás ver a tu hijo. Es el primero, cierto?” La joven, tratando de dominar sus nervios, asintió con la cabeza, incapaz de pronunciar palabra. Mientras tanto, su hermana le tomaba la mano y se la acariciaba dulcemente, tratando de traspasarle una tranquilidad que ella también estaba lejos de sentir. De pronto, entró el camillero y empujando la camilla donde la joven se encontraba, la dejó en el pasillo previo a la sala de partos. La joven seguía temblando y un sudor frío corría por su cuerpo mojando la delgada bata que la cubría. Mientras tanto, trataba de observar lo que sucedía en medio de la oscuridad. Las luces de emergencia, instaladas arriba de un estante bastante alto, estaban direccionadas hacia la camilla donde la intervendrían y a la mesa lateral con el instrumental médico. De pronto, llegó el momento. Lo supo cuando vio entrar al pequeño hombrecito de delantal verde, con una jeringa en la mano. Era la anestesia, la raquídea. “Lolita, por favor, cuenta de 10 a 1 lentamente a partir de... ahora”. La joven sintió un leve pinchazo en la espalda y comenzó la cuenta regresiva. De pronto, todo el cuarto se volvió oscuro y vió como se abría un punto de luz en el techo. A lo lejos sentía unas alarmas pero ella estaba muy cómoda mirando hacia la luz. Muy a lo lejos, sintió la dulce voz de su hermana, llamándola por su nombre: “Carlita, Carlita... no te vayas. Carlita.. estás bien?”. Y entonces, de pronto, en medio del silencio de la noche, la joven sintió el sonido más dulce que había escuchado jamás haciéndola volver al centro de la sala donde se encontraba: Era el llanto de su primer hijo!!! Y sintió el peso de un cuerpecito pequeño e indefenso sobre su pecho, el llanto llegaba fuerte y claro a sus oidos, llenándolos de una especie de música celestial. La joven en un acto absolutamente reflejo, comenzó a contarle los deditos de las manos: “Uno, dos, tres, cuatro.... y diez! Perfecto!!”... y de los piecitos regordetes: “Uno, dos, tres, cuatro... y diez. Menos mal!! Es normal!!!”, exclamó presa de un inmenso alivio. Luego, por el efecto de la anestesia, el cansancio y la intensa emoción, cayó presa de un sopor pesado que la indujo a un sueño profundo. Cuando despertó, su hermana, visiblemente más tranquila, le dijo: "Voy a avisarle a un feliz padre que en su día acaban de regalarle un hermoso varón". Acto seguido, la besó en la frente sudorosa aún y se alejó por los pasillos del frío hospital. Y así, 23 años atrás, un 20 de junio, nació uno de los bebés más hermosos del mundo y que ahora se pasea convertido en un joven de increíble valor y múltiples talentos, dueño de un corazón de oro y la sensibilidad que sólo poseen los grandes artistas. En un día como ayer, frio y oscuro, a mi me llegó la primera luz que ha iluminado toda mi vida.
Para las que ya venimos de vuelta de relaciones terminadas, separaciones catastróficas, pololeos tóxicos y amistades con ventaja que resultaron claramente desventajosas, nos cuesta más que un poco volver a confiar en otra persona y abrirse nuevamente a la experiencia amorosa por completo. A modo de broma, decíamos hoy que los hombres pasteles deberían traer un cartel que diga: “ADVERTENCIA: Este sujeto puede resultar dañino para su corazón” o al menos, tener una baliza en la cabeza para que nos advierta que no debemos acercarnos por nada del mundo. Independiente de aquello, a veces, insistimos en tropezar con la misma piedra una y mil veces y pareciera que no aprenderemos nunca la lección. Entonces, sacarse el corazón junto con la ropa podría ser una opción válida, pero eso nos priva del placer de sentir y experiementar el amor de la manera más genuina e intensa, dejándonos a veces una sensación de vacío indescriptible. Es entonces que nos preguntamos: Vale la pena volver a empezar???
Pero qué sucede cuando el prospecto nos parece bien? Cuándo aparentemente pasa todas las pruebas que le vamos poniendo en el camino? Cuando aparentemente no tiene nada de malo? Entonces es tiempo de entrar en pánico y correr!!! Siiiiiiiiiii!! Lo más lejos posible, ojalá... o será mejor quedarse, respirar profundo y lanzarse a la experiencia del amor nuevamente? Difícil elección, sobre todo si en este experimento puede haber daños a terceros...
Es súper importante no perder el norte entonces, conservar la cabeza fría lo más que se pueda y no perder el centro - nuestro centro - y repetirse una y otra vez lo valiosas que somos para evitar que pasteleen con nosotras por enésima vez. Sin embargo, por enésima vez en la existencia humana también, al parecer, acá sólo cabe tener y tenerse fe, tomar el nuevo libro y sentarse a leer...


bien!! Me sucede que tengo una hermosa familia que cuidar, y también me sucede que actualmente tengo una pega FANTASTICA!!! que me consume todo el resto del tiempo vital del que dispongo. Yeap! estoy enamorada de mi pega actual. Amo cada taller al que asisto, cada desafío que me trae a diario, amo la gente con la que trabajo tanto como los ratitos libres de los que dispongo... Ahhhhhhhhh!! Y se me olvidaba lo más importante!! Amo bailar tango también. Entonces, en medio de este escenario ideal, encuentro un poco difícil instalar un pololo como elenco estable. Además, tengo prístinamente claro que apenas aparezca un sujeto que me visite por más de 3 findes seguidos, me tendré que bancar las preguntas de rigor de toda mi familia, hijos incluídos y la verdad, mis queridos amigos, es que eso intimida a cualquiera!!!
tre él y su hermana, fueron la dupla cómplice perfecta para distraer al Pipe y sacarlo de casa, mientras "enchulábamos" el departamento para el gran evento.
Y bueh!! Sólo quería contarles lo contenta que estoy. Primero, por haber podido sorprender a mi Pipe con su fiesta y luego por haber comprobado (una vez más) lo unidos que somos!!!
ue no esté de acuerdo con la persona en cuestión. Me impresiona la habilidad que tiene para no perder esa inocencia primigenia, a pesar de todas las cosas por las que ha pasado (y bueh! Como todos en la familia, no más). Tiene esa dulzura infinita y ese aura que rodea a los grandes hombres. Y no me refiero a esa grandeza mundana y mediática. Me refiero a la GRANDEZA profunda que es capaz de hacer cambios en pequeña escala pero que pueden repercutir en el universo entero. Es un pequeño gran hombre.