Uf! Qué semanita esta!!! He volado haciendo mil cosas, incluyendo reuniones y charlas varias en el cole de los chicos y en mi pega, todas organizadas por mí!! Y dentro de todas las cosas que normalmente hago, tuve que inventar tiempo para instalar ensayos con mi grupo de tango ya que tuvimos la brillante idea de organizar una noche de tango… y lo que partió como una presentación informal para un grupo de amigos, se transformó en un stress increíble!! Muchas veces yo he contado que bailo tango, que es mi medio de relajo y de rescate de la “mina” que llevo dentro y bla-bla… nunca he contado los detalles de este grupo de gente linda y loca que juega como niños y que trata de hacer cosas como “grandes”.Esa tanguería cerró y nos quedamos sin lugar para nuestras clases. Entonces, gracias al contacto que tenía uno de nuestros compañeros nos facilitaron un espacio en un
a Sinagoga. Hace ya dos años que vamos a clases allí, los martes y los jueves y la comunidad nunca nos había visto por lo que decidimos preparar una coreografía y presentárselas. Hasta ahí, todo iba bien. Pero una cosa que iba a ser una simple presentación se transformó en el evento del mes… UFFF!! No tengo idea como esto que pintaba para sencillo se transformó de pronto en un evento con invitaciones, orquesta y todo lo demás. Afortunadamente, todo salió bien y fuimos capaces de organizar – sin tener mucha experiencia y no sin dificultades internas – una noche de tango como en las mejores tanguerías de Santiago. Y luego de tres semanas de agotadores ensayos, de muchas discusiones de cómo hacer las cosas y decidir si poner música envasada o en vivo (al final tuvimos de las dos!) pudimos presentar nuestra “humirrde” coreografía, la que no era menor. Decidimos – con mucha ingenuidad – representar un burdel del puerto del Buenos Aires de principios del siglo pasado… valoooorrrr!!!!! Pero gracias al tino del profe que nos dirige y a la gran pasión del grupo, sacamos este proyecto adelante con bastante éxito. Piensen que hicimos este evento al medio de un finde largo (mala idea!), en una noche muy fría de invierno (y nosotras no andábamos con tenidas muy ad-hoc para la temperatura reinante afuera, uf!… si no me da pulmonía ahora, soy inmortal!! Jajajja..!!) y a pesar de ello, tuvimos un lleno total. De hecho, mucha gente se quedó sin invitaciones por este interés inesperado.




























